Tenemos que hablar con Kevin

Freya
1 min readJul 22, 2022

Sobre el resentimiento y la búsqueda de mi tesoro perdido.

Era chica cuando ya navegaba al azar entre puerta y puerta, y entre cuatro y cuarto.

Era chica, y ya buscaba para atrás una espalda en la que me pueda apoyar. O quizás subir para tener vista lejana y perspectiva agrandada de mí en el más allá.

Mis manos, latentes, flotaban queriendo alcanzar siempre algo que no llegaba. Y entre manotazo en el agua me ahogaba una vez más.

Ahogarse hunde en nuestro centro el peso del agua y resiente los huesos. Resiente de resentir. De re sentir, de sentir de nuevo o nuevamente sentirlo. Pero en el agua ya no estaba más.

Mis manos estaban en otra parte amasando otra realidad.

Otra real vista de la misma realidad. Con el pecho preso guardando en una llave la filmografía que repite la historia en la mente de lo que no es, y lo que ya no esta.

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Freya

Jugando a ser escritora porque no me quiero hacer cargo del titulo